La economía según Salvador Di Stefano

Las elecciones no cambian el humor del mercado

El gobierno no ha tomado nota de los problemas que tiene en materia económica. Considera que sus problemas derivan de la herencia recibida y la pandemia. Hoy no nace un nuevo gobierno, porque el mercado le picó el boleto y no hay medidas contundentes para bajar el déficit y la emisión.
Antes teníamos un populismo sin plata, pero con votos, hoy tenemos un populismo sin plata y sin votos. La suma de la pandemia y la falta de un plan económico dejó al gobierno lastrado en la arena. Ya no cuenta con mayorías en el Senado y Diputados. Redujo su margen de maniobra. La oposición le pondrá restricciones, y la convocatoria al dialogo no existe mientras Cristina y Mauricio no estén sentados cara a cara, para poner punto final a la grieta.
En el último presupuesto 2022 hay un plan plurianual. Allí se observa cómo el gobierno desea crecer en base al consumo y no a la inversión. Esto nos vuelve a colocar en el debate de siempre, necesitamos trabajo genuino para crecer, y eso se logra con inversión, no aumentando el consumo. La fórmula de aumentar el consumo sin inversión nos colocó en este escenario inflacionario, en donde tenemos un piso del 50% de inflación anual.
La ratificación de Martín Guzmán en el Palacio de Hacienda resta, el ministro perdió credibilidad, tiene una interna durísima con el presidente del Banco Central. En dos años de gestión reestructuró la deuda privada, no pudo llegar a un acuerdo con el FMI y no logró financiamiento genuino del presupuesto. Solo apostó por una reducción parcial del déficit fiscal post pandemia, sin cambiar la política energética, lo que le suma dos problemas, le impone más subsidios y no logra sumar inversiones nuevas.
La confianza se genera con un cambio en el gabinete y en la presidencia del Banco Central, mientras esto no ocurra, seguiremos empantanados con más déficit, emisión, inflación y devaluación.
El gobierno estará obligado a devaluar el dólar oficial, tiene que generar utilidades en el Banco Central para poder emitir en el año 2022 y satisfacer las necesidades del Tesoro. Creo que vamos a un escenario de mayor devaluación diaria hasta fin del año 2021, después veremos en el año 2022, pero no hay margen para devaluar por debajo de la tasa de inflación.
En el mercado de futuro de dólar hay contratos a vencer por un total de U$S 6.000 millones, que devengan una tasa promedio del 63% anual, en buena medida esta tasa te marca que te ofrecen una tasa positiva para que vendas a futuro, esperando que este incentivo haga que muchos especuladores vendan dólares a futuro, sin embargo, los especuladores solo compran, el que vende mayoritariamente es el Banco Central.
Las reservas se ubican en U$S 42.607 millones, en diciembre caerán en U$S 1.880 millones por el pago al FMI, esto implica que estamos en U$S 40.727 millones, si el gobierno sigue interviniendo en el mercado para contener el dólar bolsa para fin de año tiene reservas por debajo de los U$S 40.000 millones. Esta es una zona crítica, esta sola proyección impulsa al dólar blue a la suba.
La emisión monetaria, desde hoy a fin de año, podría ascender a unos $ 500.000 millones, que es el probable déficit fiscal de la Tesorería. A esto hay que sumarle unos $ 200.000 millones que pagaríamos de intereses en los últimos 45 días del año. Sin descartar que el mercado te pida algo más de emisión lógica en diciembre que podría sumar otros $ 300.000 millones.
Muchos pesos y pocos dólares es el escenario que venimos proyectando y el mercado convalidando. No hay ninguna posibilidad de un mayor ingreso de dólares hasta diciembre. Las exportaciones estarán más planchadas, y la Tesorería tiene que cerrar sus cuentas en diciembre. No hay voluntad política para bajar el gasto  y el gobierno no logra reputación para conseguir financiamiento internacional.
Con el FMI no hay acuerdo exitoso entre palomas. Las palomas pueden hacer un palomar, pero no un acuerdo. Los halcones, como el Kirchnerismo o Macrismo, se mantendrán por afuera de cualquier acuerdo, lo dinamitarán y no descartamos que comencemos con las cartas de la vicepresidente y el ex presidente para ganar protagonismo.
Con el resultado del domingo la oposición está a un paso de ganar en primera vuelta, Mauricio Macri sueña con volver. Rodriguez Larreta tiene el desgaste de la gestión y los radicales quieren, pero no tienen un líder definido. Con tantos deseos de lograr la nominación, nadie se apresurará a acercarse a un gobierno que está débil políticamente.
El pronóstico climático de año niña sigue vigente, pero es una niña húmeda, las lluvias de la última semana fueron muy buenas, y nos hacen soñar con una buena campaña de soja y maíz. El trigo es una realidad, los que cosecharon obtuvieron resultados por encima de lo imaginado, y esto recién comienza. La industria se está recomponiendo, aunque el faltante de piezas preocupa, no solo es un problema local, también mundial. Suben los precios de muchas materias primas energéticas y metales, Argentina debería repensar su estrategia y lograr que muchas empresas inviertan en el país, pero el gobierno tiene un problema dogmático, no le gustan las inversiones.
La economía urbana no puede repuntar con una inflación del 50% anual, y salarios reales en baja. No hay forma de poner más dinero en la calle con este escenario. Los servicios no logran convalidar un mayor precio. Estamos en severos problemas.
Conclusión

. – La actividad industrial muestra cierta mejora, pero no logra ser la locomotora que empuje a todo el tren. El sector alimentación está complicado para exportar por las restricciones impuestas por el gobierno. La falta de dólares restringe el ingreso de insumos lo que le pone un techo a la recuperación.

. – En el sector agricultura vemos precios de trigo a la suba, por ahora el maíz y la soja estarán planchados, pero somos muy optimistas con la mejora de precios a futuro. Las lluvias recientes nos hacen ilusionar con las cantidades a cosechar, si hay cantidad hay vida, y si mejoran los precios habrá una continuidad de negocios buenos.

. – La ganadería tiene todo para crecer, el mundo nos sonríe, pero el gobierno nos muestra los dientes. Con poco se puede hacer mucho, pero un gobierno dogmático es un problema para los sectores en donde el negocio está en el exterior. El sector porcino tiene mucho para crecer, pero necesita un mejor tipo de cambio para exportar. El sector avícola está condicionado por la rentabilidad. El sector vacuno está detonado, para consumo interno hay escasez de oferta, y se achica la oferta de exportación, en resumen, los precios subirán como no lo desea el gobierno, conflicto en puerta.

. – El sector comercio poco puede recuperarse con salarios tan bajos e inflación alta. Es tiempo de rotar la mercadería, pero la venta no está a la altura de las circunstancias.

. – La construcción pública no crece por falta de presupuesto público, mientras que la privada a muy buen precio, no crece por falta de confianza de los compradores.

. – El sector hoteles y restaurant está esperando el ingreso de turistas extranjeros, no obstante, hay una mayor demanda, que no logra generar la utilidad esperada.

. – En resumen, no vemos que las elecciones cambien el rumbo del plan económico, la oposición impondrá restricciones, que seguramente hagan más lenta la salida. Sin acuerdo de los dos líderes imposible alinear el rumbo.

. – Vamos a un escenario de inevitable más inflación y devaluación, los detalles en el informe privado, no hay salida para un gobierno que cree que todos sus males son solamente la herencia y la pandemia.

Ultimas noticias

NUEVA ENTIDAD DE BIEN PÚBLICO

0
En el día de ayer, el Director de Relaciones con la Comunidad de la Municipalidad de Nueve de Julio, Gustavo Ré, procedió a entregar...